La intervención de experiencia de realidad virtual puede reducir los comportamientos reactivos en residentes de residencias de ancianos con demencia: una serie de casos
- Investigadores Principales
Munira Sultana, Karen Campbell, Morgan Jennings, Manuel Montero-Odasso, JB Orange, Jill Knowlton, Armin St George, Dianne Bryant
- Instituciones Implicadas
Western University, Gait & Brain Lab Parkwood Institute, Lawson Health Research Institute, Mc Master University
- Lugar y Fecha de Realización
Ontario, Canadà, entre octubre de 2018 y junio de 2019
- Publicación
Journal of Alzheimer Disease
- Tecnología Utilizada
MK360 de Broomx
El Contexto y la Intervención
Las personas que conviven con demencia avanzada a menudo manifiestan comportamientos reactivos como apatía, depresión, agitación, agresividad y psicosis. Para evitar los riesgos potenciales asociados a los medicamentos antipsicóticos, las estrategias no farmacológicas se consideran actualmente la primera línea de actuación en la práctica clínica. En este contexto, el estudio evaluó por primera vez el uso de una experiencia de realidad virtual inmersiva sin gafas en 24 residentes de centros de mayores, ofreciéndoles 10 sesiones guiadas de 30 minutos a lo largo de 2 semanas.
Resultados Clave
- Viabilidad y seguridad absoluta: La intervención demostró ser completamente factible, logrando una tasa de abandono del 0% y sin registrar ningún tipo de evento adverso (0).
- Mejora de los síntomas conductuales: Tras finalizar la intervención, se observó una reducción en los niveles de depresión y agitación de los participantes.
No obstante, los investigadores advierten que este resultado debe interpretarse con extrema precaución debido al diseño del estudio y al tamaño reducido de la muestra.
Conclusiones y Discusión
Este estudio proporciona una base sólida para llevar a cabo futuros ensayos controlados aleatorizados que evalúen el efecto de la realidad virtual sobre los comportamientos reactivos en residencias de ancianos. La principal conclusión es que el uso de un proyector inteligente remoto, que elimina la necesidad de colocar auriculares o gafas en los pacientes, evita la exposición a infecciones. Esta característica es fundamental para poder cumplir con las políticas de distanciamiento físico en los centros de atención tras la pandemia de COVID-19.